jueves, 20 de febrero de 2020

Cuidados de nuestra BICICLETA

Los ocho puntos de engrase

  • 1. La cadena: se trata del primer punto a revisar, puesto que es la principal fuente de crujidos de una bicicleta cuando no está bien lubricada. Una buena limpieza con algún producto desengrasante específico y una generosa aplicación de cera lubricante o similar, así como realizar una aplicación rápida una hora antes de salir a rodar, son los hábitos más aconsejables.
  • 2. Los pedales: es el principal apoyo de los pies de un ciclista y tienen que soportar un esfuerzo mecánico más que considerable. Aplicar un poco de grasa a la rosca de los pedales como mínimo una vez al mes y lubricar el mecanismo de los mecanismos automáticos de vez en cuando con un poco de aceite es fundamental para silenciar cualquier crujido proveniente de los mismos.

  • 3. La biela izquierda: sin necesidad de desmontar el pedalier, la biela izquierda de una bicicleta se puede extraer simplemente aflojando uno o dos tornillos. Desmontarla, aplicar una capa de grasa y volver a montarla con el par recomendado por el fabricante suele ser una solución bastante fiable para eliminar ruidos.
  • 4. El plato (o platos) de la transmisión: las zonas de apoyo de los tornillos que sujetan el plato (o platos) a la araña de las bielas son una fuente de crujidos que muchos ciclistas no tienen en cuenta cuando buscan la causa de ese molesto ruido que no desaparece. Desmontar los tornillos uno a uno, limpiar la superficie de apoyo y engrasar las roscas de los mismos antes de apretarlos nuevamente es la solución más rápida, sencilla, y eficaz.
  • 5. La patilla de cambio: normalmente anclada al cuadro mediante un único tornillo, la superficie entre la patilla del cambio y el cuadro o el propio cambio trasero se seca y acumula suciedad con el paso de los kilómetros. Desmontarla, limpiar la zona y aplicar un poco de grasa antes de volver a montarla elimina los crujidos provenientes de la misma.
  • 6. La tija: la tija es otro de los elementos de una bicicleta que tiende a acumular suciedad y, con ello, a generar molestos crujidos cuando roza con el cuadro. Un mantenimiento básico compuesto por limpieza de la tija, la zona accesible del tubo del cuadro y el cierre de la misma, así como la aplicación de una ligera capa de grasa o pasta para carbono en la tija y la cara interna del cierre, son básicos para decir adiós a los ruidos.
  • 7. Potencia y manillar: manillar y potencia de una bicicleta son dos piezas fundamentales que tienen que soportar una enorme carga de trabajo y, por tanto, tienden a crujir más de lo debido. La zona de contacto entre el manillar y la potencia, así como la de la potencia con el tubo de la horquilla, deben estar ligeramente engrasadas, ya sea con grasa de montaje o con pasta de carbono según el material de fabricación de los componentes.
  • 8. Los cables guiados: el guiado interno de los cables de una bicicleta se ha convertido en algo prácticamente obligatorio en los modelos de última generación. Engrasar ligeramente el punto de entrada de los cables hacia el interior del cuadro es más que suficiente para evitar crujidos producidos por el movimiento de los mismos debido a las vibraciones de la bicicleta al rodar

viernes, 11 de octubre de 2019

En Bici por Las Arribes

Un día esplendido de bici por Aldeadavila en las Arribes del Duero.
La ruta ha sido un poco dura, pero poco a poco se fueron haciendo los kilómetros.
Gracias a los colegas cicleros.
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Gracias por el buen dia y buena compañia.

sábado, 31 de agosto de 2019

Conducción de una e-bike

Por sus características, las e-bikes necesitan un cambio de mentalidad a la hora de conducirlas respecto a una convencional. Te contamos las principales diferencias en la conducción de una e-bike respecto a una bicicleta sin motor.
Una bici eléctrica nos ayudará en los momentos clave y nos permitirá llegar donde posiblemente nunca hubiéramos imaginado. Son una ayuda para nuestras piernas, pero al mismo tiempo serán más exigentes físicamente con todo nuestro tren superior, las primeras salidas seguro que te notas algo más cansado en antebrazos, cuello, hombros, muñecas, etc., no te preocupes, es normal, pasadas unas semanas tu cuerpo se habrá acostumbrado.
A la hora de pedalear en llano, como el motor te ayuda hasta una velocidad de 25 km/h, la aceleración a bajas velocidades es muy alta. Por ello deberás tener cuidado con los inesperados tirones que te puede dar la bici eléctrica. Con respecto al límite de velocidad recuerda que la asistencia en el pedaleo corta a 25 km/h y que a partir de esta velocidad tus piernas serán las encargadas de generar toda la fuerza.
Diferencias técnicas de conducción entre una e-bike y una bici normal
Aunque una bici eléctrica no deja de ser una bici hay algunas “diferencias” que tendrás que aprender si quieres divertirte al máximo y sacarle todo el partido a tu e-bike. Sin duda la más importante es el pedaleo, cuanto más redondo y completo sea el ciclo de la pedalada más eficaz será la asistencia del motor. Piensa que el motor de una bici eléctrica nos da más o menos potencia en función de parámetros como la velocidad, la pendiente y sobre todo la cadencia de pedaleo. Llevar una cadencia adecuada es quizá el factor más importante la hora de montar en una e-bike. Cuanta más cadencia lleves más te ayudará el motor y menos sufrirá éste.
El motor de nuestra eBike no “tiene ojos”, actúa en función de lo que cree que está pasando. Es importante adelantarse a los acontecimientos. Por ejemplo, si vas en un llano con la mitad del desarrollo metido, y ves que te estas acercando a un repecho, antes de llegar al comienzo de la subida debes cambiar a una marcha más suave y ganar cadencia para que a la hora de subir, te resulte más sencillo y que el motor te pueda ayudar más.
Diferencias técnicas de conducción entre una e-bike y una bici normal
Si en tu grupeta hay gente que lleva bicis pulmonares y bicis eléctricas lo normal será que adaptéis la asistencia al mínimo para no dejar a vuestros amigos tirados en el primer repecho de la mañana.