lunes, 9 de febrero de 2015

Las averías que sufres en la transimisión

¿Sabías que el 90% de las averías que sufres en la transimisión de tu bicicleta son por culpa de un mantenimiento inadecuado de esta?
Comienza un nuevo día en el que te levantas con la ilusión y emoción de salir en busca de nuevas rutas, un día en el que ya desde el minuto uno del entrenamiento sientes como todos los elementos se han puesto de acuerdo para que sea un día perfecto para darlo todo encima de la bicicleta. Comienzas a devorar kilómetros mientras que poco a poco en tu cabeza le vas dando forma a la ruta del día, visualizas esa senda técnicaque tanto te gusta y piensas ``HOY NO HAY QUIEN ME PARE´´.


Continuas avanzando y comienzas a notar que tu transmisión no funciona como debiese, empiezas a escuchar ciertos roces de cadena que hacen que empieces a no sentirte cómodoencima de la bicicleta, los cambios no funcionan con la suavidad que lohacían en otras ocasiones y por si esto fuese poco la cadena comienza a dar tirones y chasquidos que se te clavan hasta en el alma. Llegas al inicio de la senda que tanto ansiabas transitar al principio y te das cuenta que un día que se anunciaba perfecto para la práctica del ciclismo se ha tornado gris por culpa del mal funcionamiento del sistema de transmisión de tu bicicleta.


Si te sientes identificado con lo que narrábamos en el párrafo anterior es porque tiempo atrás no has realizado un mantenimiento adecuado del grupo de transmisión de tu bicicleta, y ahora en el momento que más lo necesitas te está fallando. Es por ello que con el fin de prevenir estos hechos te facilitamos unos consejos con los que llevar a cabo un mantenimiento óptimo de la transmisión y que esta se comporte a la altura de tus expectativas a la hora de realizar una ruta.


El material necesario para poder llevar a cabo el mantenimiento será un cubo con agua lo más caliente posible y jabón, líquido desengrasante, trapos que no dejen restos de pelusas a la hora de usarlos, lubricante para la cadena y un kit de limpieza de cadenaaunque si no disponemos de unopodremos utilizar también dos cepillos (Uno grande y otro pequeño para las zonas de difícil acceso).

El primer paso es proceder a remojar la transmisión con el agua caliente y jabón, frotando con los cepillos y mojándolos continuamente a fin de eliminar la mayor suciedad posible,prestando especial atención a lacadena, ya que este es el elementomás importante de la transmisión, prosiguiendo con el resto de elementos como son cassettecambio trasero,desviador, platos y bielas, aclarando después todo el grupo con abundante agua limpia, puedes usar un cubo o una manguera, siempre y cuando esta no sea a presión.

Acto seguido continúa secando todas las partes con un trapo que sea consistente y que no deje restos de pelusas en la transmisión.

El siguiente paso es aplicar un líquido desengrasante, el cual se encargará de eliminar toda la suciendad que no haya sido posible eliminar con el agua con jabón y los cepillos. La mejorforma de aplicar el líquido desengrasante es sobre la cadena ylas rulinas del cambio trasero, a la misma vez que giramos la bielas en el sentido contrario, a fin de que se distribuya por toda la transmisión, seguidamente hay que secar de nuevo con un trapo para eliminar los restos de agua, desengrasante o suciedadque puedan quedar.

Por último hay que proceder a lubricar la cadena, este proceso se puede realizar con aceite específico para cadena o con un lubricante a base de cera. Cada usuario tiene sus preferencias a la hora de decantarse por un tipo de lubricante, en esta casonosotros nos decantamos por ellubricante seco a base de cerasya que cuando engrasas la cadena con aceite podrás observar que en los bulones de la cadena, roldanas del cambio y dientes de las coronas aparece grasa solidificada, por lo que ala hora de limpiar la transmisión en la mayoría de los casos nos veremosobligados a utilizar un desengrasante, otra de las ventajas de la cera frente al aceite es que mantiene nuestratransmisión más limpia a no adherirse a ella la suciedad, además de evitar lassalpicaduras propias del uso del aceite de cadena.


Sencillos pasos que no nos llevarán mucho tiempo y que nos permitirán alargar la vida de los componentes de nuestra transmisión considerablemente, además de obtener una fiabilidad que estoy seguro no os abandonará en los momentos de mayor importancia.

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